!! TU HERMANITA HA LLEGADO !!
No te había escrito desde tu cumpleaños, han pasado varios meses, tú has disfrutado junto conmigo mi embarazo, estabas muy ansiosa porque ya naciera tu hermanita, yo creo que Dios ya te había dicho desde hace mucho que sería una niña, porque cuando te decíamos que tal vez era un niño tú inmediatamente nos decías “No, es una niña” con una seguridad sorprendente, cuando nos enteramos de que sí era una niña y te lo dijimos, tu nos respondiste “Claro, yo ya lo sabía”. Todas las noches pedías a Dios por tu hermanita, estabas feliz e impaciente por ya tenerla contigo, nos preguntabas que cuántos días faltaban para que naciera, y cada vez que nos subíamos a la camioneta nos preguntabas si ya nos íbamos al hospital y al decirte que todavía no, nos decías que ya me llevaran con el doctor para que me sacaran a tu hermanita. Nunca estuviste celosa, al contrario estabas muy impaciente. El día en que nació, antes de irnos al hospital te llevamos con tu abuelita Chata, ya que más tarde llegaría Gaby por ti para arreglarte y llevarte al hospital cuando ya hubiera nacido Yaretzi. Cuando llegaste al hospital y te acercaron al cunero, tus ojitos se iluminaron, y esbozaste una enorme sonrisa, a todos les decías que vieran la naricita de tu hermanita tan chiquita. Luego preguntaste por mí y porqué todavía no me llevaban a mi cuarto, creo que te preocupaste porque no me veías, dice Gaby que no estabas tranquila y no te querías ir hasta no ver a tu mami. Cuando por fin me llevaron al cuarto tú me saludaste con un “hola mami” hermoso y un besito, yo me sentía un poquito mareada y mal pero el verte me hizo mucho bien, estabas feliz en los brazos de tu papi y no dejabas de decirme que tu hermanita estaba muy bonita y chiquita, me preguntaste si me dolía algo y te dije que no que sólo estaba un poquito cansada, después de un rato Gaby te llevó a su casa a que comieras y tu tía Irais te llevó al cine para que no se te hiciera el día tan largo ya que te llevarían a la casa hasta el día siguiente que nosotros también regresáramos.
En cuanto a tu salud, en el mes de mayo el nefrólogo te revisó y nos dijo que te veía muy bien, ya estás dentro de los límites inferiores pero normales en tu peso y talla, así que nos mandó a hacerte otra gasometría para hacer otra vez una prueba y ver si ya te curaste, nuevamente te llevó a hacerte el examen Gaby ya que yo no soportaría verte sufrir, y aunque las veces pasadas no lloraste, no puedo ver que te piquen. Esta vez desgraciadamente ya eres mas consciente de las cosas y sabías a lo que te llevaban, si lloraste mucho, pero te portaste muy bien, no pusiste resistencia. Ay mi vida no sabes lo que me duele que te hagan eso y lo que daría porque ya no pasaras por esto o que me lo hicieran a mí en lugar que a ti, pero es necesario. En la tarde de ese día, el doctor me llamó y nos dijo que tu nivel de bicarbonato estaba dentro de los límites normales (tenias 22), no sabes el gusto que nos dio, realmente estábamos felices y teníamos la esperanza de que por fin Dios nos hizo el milagro, el nefrólogo nos dijo que no te diéramos tu medicamento durante un mes completo y te observáramos, que no tuvieras decaídas de ánimo, apetito, etc. Ese mes fue lleno de esperanza, ya que te veíamos súper bien, tú estabas normal, al final del mes, tuvimos que hacerte otra vez la gasometría, lloraste mucho nuevamente y me decías que si ya era la última vez que te hacían eso, caray patita, eso me partió el alma, yo te dije que esperábamos en Dios que así fuera. Ese día fueron los minutos más largos de mi vida, el estar esperando para llamarle a tu doctor, cuando por fin llego la hora de llamarlo estábamos en casa de tus abuelitos, tu estabas dormida, y el corazón se me partió cuando oí decir al doctor “lo siento señora, ha bajado el nivel a 15, eso es mucho y es un nivel muy peligroso, hay que reanudar nuevamente el tratamiento y seguir esperando” simplemente, colgué, y me caí en todos los sentidos, no dejaba de llorar en el suelo, hasta que tu tío David me levantó y me abrazó muy fuerte, me decía que me tranquilizara que me iba a hacer daño a mí y a tu hermanita, pero yo no podía dejar de llorar, era tanto mi dolor y desilusión que lo único que quería era llorar, es muy duro hacerse tantas ilusiones y tener tantas esperanzas y de un momento a otro darse cuenta de que el milagro no ha llegado. Cuando despertaste yo no te dije nada, sólo en la noche cuando te dimos nuevamente tu medicina nos dijiste que porque otra vez te la dábamos si ya te habías curado, tu papi (que también estaba muy triste aunque no lo demostraba mucho para que yo no me sintiera peor) y yo, te dijimos que Diosito todavía no te curaba, pero que seguramente lo iba a hacer después, que por lo pronto tenías que seguir con tu medicina para que pudieras crecer y engordar. Mi preciosa, tengo fe en que algún día Dios nos concederá ese milagro tan esperado. El doctor nos ha dicho que no perdamos las esperanzas, que lo tuyo si es transitorio y que sólo tenemos que esperar, pero la verdad a mi me duelen mucho estas pruebas, el tener que hacerte sufrir con los estudios, la larga espera y la desilusión, ya no quiero seguir pasando por esto, pero bueno Dios así lo quiso y lo prefiero mil veces a una enfermedad grave o que te pase algo peor, Dios tiene un plan para nosotros y así lo aceptamos y seguiremos adelante con lo que Él disponga.
Por lo pronto eres una niña normal, preciosa, súper ocurrente, divertida y hermosa en todos los sentidos, estamos muy agradecidos con Dios por confiarnos tu vida y ahora la de tu hermana, son los regalos más grandes que nos ha dado. Somos realmente bendecidos y muy amados por Él.
Te ama inmensamente
Tu mami.

